
Una frase dicha con el corazón terminó marcando el rumbo de una familia que aún atraviesa el duelo.
“Quizás no podamos llevarla al altar, pero sí celebrar sus 15 años ahora”, confesó con la voz entrecortada Michelle Reynoso, madre de la hija menor del merenguero Rubby Pérez, durante una íntima conversación con Luz García. Aquellas palabras, llenas de amor y premonición, resonaron con más fuerza tras la partida del artista.
Fue su primera aparición pública desde el fallecimiento del intérprete, y en ella, Michelle rompió un mes de silencio para ofrecer su propia versión de los hechos.
Con tono pausado, respondió con firmeza a las declaraciones anteriores de Zulinka Pérez, hija mayor del cantante, afirmando que sus palabras “no se corresponden con la realidad”. Lo hizo sin ánimos de conflicto, dejando claro que su prioridad es la estabilidad emocional de su hija de 15 años.
La entrevista también permitió conocer el trasfondo de la celebración de cumpleaños de Ana Beatriz. Michelle reveló que aquella fiesta no estaba en los planes iniciales de Rubby, pero ella lo convenció con un argumento poderoso: “por la edad de ambos, quizás no estén presentes en su boda, así que vivamos este momento con alegría”.
Fue una escena familiar que se transformó en un homenaje anticipado, sin que nadie imaginara que el artista moriría semanas después.
Hoy, la ausencia de Rubby Pérez se siente con fuerza en el hogar de Ana Beatriz. Michelle Reynoso ha preferido el camino de la calma y la compasión.
En sus palabras no hubo espacio para escándalos ni enfrentamientos, solo un compromiso firme con la memoria del padre de su hija y la protección emocional de la adolescente, que ahora continúa su camino aferrada al último recuerdo de una celebración que fue, sin saberlo, una despedida.

