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Una familia quedó marcada por la ferroviaria de Irapuato

4 de septiembre de 2026

Irapuato, Guanajuato.– Una familia completa quedó golpeada por la tr4gedia ferroviaria ocurrida el 6 de agosto de 2025 en Irapuato, cuando una locomotora de Ferromex que se había separado del convoy avanzó sin control e impactó varios vehículos en distintos cruces de la ciudad. El saldo fue de seis personas f4llecidas y dos l3sionadas.

Entre las víctimas se encontraban un padre y sus dos hijas: Antonio y sus hijas Blanca Estela y Daniela, residentes de la colonia Flores Magón Sur.

Existe una diferencia entre medios sobre sus nombres completos. Milenio los identificó como Antonio Aldeco García, Daniela Aldeco Corona y Blanca Aldeco Corona. Una publicación posterior de AM, basada en las actas de defunción liberadas por la funeraria, los identificó como José Antonio Aldaco García, Blanca Estela Aldaco Corona y Candelaria Aldaco Corona. Por esta discrepancia documental, debe manejarse con cautela la variante “Daniela/Candelaria”.

Aquella mañana, el padre y sus dos hijas se dirigían hacia los juzgados civiles para realizar un trámite. Viajaban en un Nissan Sentra cuando llegaron al cruce ferroviario de Paseo Irapuato y avenida Florencia.

La locomotora que se había separado del convoy apareció a gran velocidad e impactó el vehículo. Los tres integrantes de la familia perdieron la v1da.

El accidente no terminó en ese punto. La misma unidad continuó avanzando y estuvo involucrada en nuevos impactos, dejando un saldo total de seis personas f4llecidas y dos l3sionadas.

Las otras víctimas fueron identificadas en diferentes reportes como Luis Rodolfo Flores, Juan Carlos y Eduardo, aunque las fuentes presentan diferencias en los apellidos de algunos de ellos. Uno de los reportes identifica específicamente al joven de 19 años como Juan Eduardo Chagoya, mientras otros lo publicaron como Eduardo Ramos. Por esa razón, no es prudente combinar esos apellidos como si existiera plena coincidencia documental.

Tras la tr4gedia, familiares, amigos y vecinos comenzaron a despedir a Antonio y sus dos hijas en la vivienda familiar ubicada en la calle Viñedo, colonia Flores Magón Sur. Los tres féretros permanecieron juntos, rodeados de arreglos florales y personas que acudieron para acompañar a la familia.

La misa de despedida se realizó el viernes 8 de agosto en el templo de la Sagrada Familia. Posteriormente, los restos fueron llevados al panteón municipal de Irapuato.

Adriana Aldaco, identificada como nieta de Antonio y sobrina de las dos mujeres, explicó entonces que la familia atravesaba dificultades para cubrir los servicios funerarios y que el apoyo prometido todavía no había llegado en ese momento. Otros reportes identificaron a la familiar como Adriana Pérez, otra discrepancia existente entre las publicaciones.

Aunque inicialmente la familia reclamó que Ferromex no se había comunicado directamente con ellos y tuvo que buscar recursos para afrontar los gastos, días después se produjo una actualización.

El 13 de agosto de 2025, Ferromex realizó el depósito correspondiente a los tres servicios funerarios. La funeraria confirmó haber recibido el pago, lo que permitió liberar las actas de defunción. Por lo tanto, ya no sería correcto afirmar actualmente que Ferromex nunca cubrió esos gastos.

Sin embargo, semanas después todavía existían reclamos relacionados con una reparación integral. El 28 de agosto se informó que la empresa había cubierto los gastos funerarios, pero que seguían pendientes otros aspectos de la reparación para las personas afectadas.

Ferromex informó desde el día del accidente que especialistas revisarían la caja negra para determinar por qué una locomotora se había separado del convoy y que trabajaría con la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario y autoridades estatales y municipales para esclarecer lo sucedido.

La presidenta municipal de Irapuato, Lorena Alfaro García, confirmó inicialmente el saldo de seis personas sin v1da y dos l3sionadas. Posteriormente pidió que las investigaciones permitieran garantizar justicia y atención a las familias afectadas.

Entre los familiares que públicamente hablaron después de la tr4gedia también aparece Antonio Aldeco Corona, identificado como hijo de Antonio y hermano de las dos mujeres, quien buscó apoyo mientras la familia intentaba resolver los servicios funerarios.

La despedida de Antonio y sus dos hijas se convirtió así en una de las imágenes más dolorosas de aquella jornada en Irapuato: un padre y sus dos hijas que salieron juntos para realizar un trámite y nunca pudieron regresar a casa.

A más de un año de aquella tr4gedia, sus nombres continúan asociados a uno de los accidentes ferroviarios más graves ocurridos recientemente en Irapuato, mientras el caso dejó también una exigencia permanente de mayor seguridad en los cruces ferroviarios y de respuestas para todas las familias afectadas.