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Aleyda Romero, la joven nana que habría ayudado a salvar al niño sobreviviente en Atizapán

4 de septiembre de 2026

Chalco, Estado de México.– Entre flores, música de banda, oraciones y el acompañamiento de familiares, amigos y vecinos, Aleyda Romero Victorio, de 21 años, recibió el último adiós en su comunidad natal de San Martín Cuautlalpan, municipio de Chalco, después de perder la v1da en el multih0micidio ocurrido el 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza.

La despedida se realizó este jueves 3 de septiembre de 2026. Sus r3stos fueron trasladados hasta la vivienda familiar, donde la comunidad se reunió para acompañar a sus padres y demás seres queridos. Una banda interpretó algunas de las canciones que le gustaban a la joven.

Como parte de las tradiciones de San Martín Cuautlalpan, Aleyda fue vestida con una indumentaria de la Virgen María antes de recibir sepultura en el panteón de la misma comunidad. Familiares pidieron privacidad durante los momentos más íntimos de la despedida.

Aleyda trabajaba como nana y cuidadora de los hijos de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, “Honas”, tecladista, productor y miembro fundador de Camilo Séptimo. Según sus familiares, llevaba aproximadamente un año y medio trabajando con la familia y había desarrollado un vínculo especialmente cercano con los pequeños.

Una de las historias que más ha conmovido tras conocerse su identidad está relacionada con el hijo de seis años de Jonathan.

De acuerdo con testimonios familiares recogidos por distintos medios, Aleyda habría advertido al pequeño para que se escondiera debajo de una cama cuando comenzó la situación de peligro. El niño fue posteriormente encontrado con v1da y sin señales de v1olencia.

Por esa razón, familiares y personas de su comunidad la recuerdan como una joven valiente y protectora. Sin embargo, debe precisarse que los detalles exactos de sus últimos minutos forman parte de testimonios familiares y de la reconstrucción todavía en desarrollo del caso.

La tr4gedia ocurrió la tarde del martes 1 de septiembre en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza.

Además de Aleyda, perdieron la v1da Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años; su pareja Ana Paula Barragán, de 35 años y embarazada; y Sofía, la hija de tres años de la pareja. También fue encontrada sin v1da la mascota de la familia. El hijo de seis años fue el único integrante del hogar localizado con v1da.

La familia de Aleyda ha insistido en que no quiere que sea recordada simplemente como “la empleada” o “la joven de 21 años”. Para sus seres queridos, tenía una historia, una familia y proyectos propios. Incluso esperaba convertirse en madrina del bebé que espera una de sus hermanas.

Una de sus familiares identificada públicamente es su tía Lorena Victorio Cabrera, quien la describió como una joven trabajadora y responsable.

Mientras las familias realizaban los funerales, la investigación avanzó rápidamente. Las autoridades detuvieron a Diego Sebastián Rosen Ferlini, señalado como socio comercial de Jonathan Meléndez, y a Gerardo “N”, identificado en los reportes como su chofer. Ambos son investigados por su probable participación y conservan la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia.

Este viernes, los dos detenidos fueron trasladados al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, mientras la Fiscalía del Estado de México continúa reuniendo evidencias y determinando posibles responsabilidades adicionales.

Las investigaciones apuntan a que existía una relación comercial y diferencias económicas entre Jonathan y Diego Sebastián. No obstante, las autoridades continúan trabajando para esclarecer completamente el móvil y la participación específica de cada investigado.

Mientras el proceso judicial continúa, en San Martín Cuautlalpan la atención estuvo puesta en Aleyda.

Familiares, vecinos y amigos caminaron juntos para despedir a Aleyda Romero Victorio, la joven de 21 años que salió de su casa para trabajar cuidando a unos niños y que, según el testimonio de sus seres queridos, en medio del peligro habría pensado primero en proteger al pequeño que finalmente logró sobrevivir.

Su familia ahora exige justicia y pide que su nombre no quede perdido entre las cifras de la tr4gedia de Atizapán.