
Santa Marta, Colombia. — Una familia del Magdalena volvió a quedar marcada por el dolor tras la mu3rte de Kristina Payares Cantillo, de apenas 18 años, quien sufrió un grave acc1dente de tránsito cuando se movilizaba en una motocicleta por la Troncal del Caribe, a la altura del Sena Agropecuario, en jurisdicción de Santa Marta.
El acc1dente ocurrió durante la noche del viernes 24 de abril de 2026.
Kristina, oriunda de Ciénaga, Magdalena, se desplazaba en una motocicleta blanca cuando fue impactada por un vehículo particular, de acuerdo con las primeras informaciones recopiladas por medios locales.
Las circunstancias exactas que provocaron el ch0que quedaron bajo investigación de las autoridades de tránsito, por lo que todavía no corresponde atribuir responsabilidad definitiva a ninguno de los involucrados.
Quedó gravemente h3rida sobre la carretera
El impacto dejó a Kristina con politraumatismos de extrema gravedad.
Reportes de medios de Santa Marta señalan que una de sus extremidades inferiores sufrió daños extremadamente severos.
Conductores y otras personas que se encontraban en el sector se detuvieron para intentar auxiliar a la joven mientras llegaban los organismos de emergencia.
Posteriormente arribó una ambulancia.
Los paramédicos le proporcionaron asistencia prehospitalaria y, debido a la gravedad de sus h3ridas, Kristina fue trasladada inmediatamente hasta una clínica privada de Santa Marta.
Los médicos intentaron salvarla
Una vez ingresó al centro asistencial comenzó una lucha por mantenerla con v1da.
Sin embargo, las l3siones ocasionadas durante el acc1dente eran demasiado graves.
Pese a los esfuerzos realizados por el personal médico, Kristina Payares Cantillo f4lleció horas después.
Tenía solamente 18 años.
Unidades de criminalística realizaron posteriormente los procedimientos correspondientes y su cu3rpo fue trasladado a Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Era residente del barrio Carreño
Kristina era oriunda de Ciénaga y residía en el barrio Carreño, según las informaciones publicadas después del acc1dente.
Su mu3rte generó numerosas expresiones de dolor entre familiares, amigos y personas de las comunidades de Ciénaga y Santa Marta.
Allegados citados por medios locales aseguraron que la joven acostumbraba conducir con precaución debido precisamente a una dolorosa experiencia que su familia había atravesado meses antes: otro joven de la familia Payares había perdido la v1da después de sufrir un acc1dente mientras conducía una motocicleta.
Iván había perdido la v1da en 2025
Ese joven era Iván Payares.
Las publicaciones sobre el caso de Kristina presentan diferencias sobre su identidad y parentesco. Algunas lo identifican como Iván Payares Cantillo y aseguran que era hermano de Kristina, mientras otra publicación lo describe como su primo.
Una información periodística publicada en junio de 2025 identificó al joven f4llecido como Iván Andrés Payares Ruiz, de 21 años.
Lo que sí coincide entre las fuentes es que Iván sufrió otro grave acc1dente de tránsito en Ciénaga durante mayo de 2025 y permaneció varias semanas ingresado en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El acc1dente de Iván ocurrió en la avenida Donado, en Ciénaga.
Una fuente de la época sitúa el hecho el 11 de mayo de 2025 y señala que se desplazaba en una motocicleta Bajaj Pulsar roja cuando presuntamente fue impactado por un vehículo particular.
En ese mismo acc1dente resultó gravemente h3rido Farid García, cuyo nombre también aparece en las informaciones publicadas en aquel momento.
Iván permaneció hospitalizado durante aproximadamente un mes, pero finalmente f4lleció la noche del 11 de junio de 2025.
Menos de un año después llegó un nuevo golpe
Apenas diez meses después de aquella pérdida, la familia recibió la noticia de la mu3rte de Kristina.
La similitud entre ambos episodios provocó que diferentes medios del Magdalena recordaran inmediatamente el caso anterior: dos jóvenes pertenecientes a la misma familia, dos motocicletas y dos acc1dentes ocurridos con menos de un año de diferencia.
Familiares y allegados señalaron que aquella primera pérdida había marcado profundamente a Kristina y que precisamente por esa experiencia procuraba ser cuidadosa cuando conducía.
Sin embargo, esa descripción corresponde al testimonio de personas cercanas. No existe hasta ahora un informe técnico divulgado públicamente que establezca la velocidad exacta a la que circulaba Kristina antes del impacto.
Autoridades investigaron las circunstancias
La Seccional de Tránsito y Transporte quedó encargada de esclarecer las circunstancias del acc1dente.
Las primeras investigaciones señalaban la participación de la motocicleta en la que viajaba Kristina y un vehículo particular.
Determinar la trayectoria de ambos vehículos, las condiciones de la carretera y las posibles responsabilidades formaba parte de los peritajes posteriores al siniestro.
La historia dejó así nuevamente de luto a una familia de Ciénaga.
Kristina Payares Cantillo tenía apenas 18 años. La noche del 24 de abril salió en su motocicleta y terminó gravemente h3rida sobre la Troncal del Caribe. Personas que presenciaron las consecuencias del impacto intentaron ayudarla, una ambulancia la trasladó rápidamente a una clínica y los médicos hicieron esfuerzos por mantenerla con v1da.
Horas después llegó la noticia que su familia no quería volver a recibir.
Kristina había f4llecido.
Su nombre quedó unido al recuerdo de Iván Payares, el otro joven de su familia que había perdido la v1da el 11 de junio de 2025, después de luchar durante semanas en una UCI por las graves l3siones sufridas en otro acc1dente vial en Ciénaga.

