
Dallas, Texas.— La desesperada búsqueda de Deepak Ahuja y Madhu Ahuja continúa después de que la pareja de Texas desapareciera durante las catastróficas inundaciones y deslizamientos que arrasaron sectores de la frontera entre Nepal y el Tíbet, justo cuando ambos regresaban de cumplir uno de los grandes sueños de sus vidas: realizar una peregrinación al sagrado Monte Kailash.
Hasta las últimas informaciones disponibles, Deepak, de 60 años, y Madhu, de 57, continúan sin ser localizados.
Ambos nacieron en India, emigraron a Estados Unidos durante la década de 1990 y llevan más de 30 años viviendo y trabajando en el área de Dallas-Fort Worth, donde son ciudadanos estadounidenses y propietarios de pequeños negocios.
El viaje tenía un significado particularmente especial para Deepak.
Visitar el Monte Kailash figuraba desde hacía años entre sus mayores deseos personales y decidió realizar la peregrinación como parte de la celebración de su cumpleaños número 60, ocurrido el 4 de agosto.
Deepak y Madhu consiguieron completar la peregrinación.
El problema ocurrió durante el regreso.
La pareja viajaba dentro del Grupo S3 relacionado con Isha Sacred Walks y había pasado por Saga, Tíbet, antes de continuar hacia la frontera con Nepal.
Durante el recorrido incluso tuvieron la oportunidad de encontrarse con el líder espiritual Sadhguru, Jaggi Vasudev, experiencia que posteriormente contaron emocionados a sus hijas.
Su último punto conocido fue el puesto migratorio de Gyirong, en la frontera entre China y Nepal.
Los datos proporcionados por la familia indican que sus teléfonos fueron ubicados por última vez aproximadamente a las 9:00 de la mañana del miércoles 26 de agosto en esa zona.
Poco después, una enorme corriente de agua, lodo, hielo, rocas y escombros golpeó violentamente el corredor fronterizo, destruyendo carreteras, puentes, edificios y sistemas de comunicación.
Las hijas de la pareja, Shreya Ahuja y Ashna —también reportada como Aashna— Ahuja, habían hablado con sus padres pocas horas antes.
En ese momento no existía ninguna señal de que aquella sería su última comunicación antes del desastre.
Shreya, una médica de 30 años residente en Carolina del Norte, relató posteriormente que comenzó a recibir mensajes sobre las inundaciones y trató inmediatamente de llamar y escribir a sus padres.
No obtuvo respuesta.
Inicialmente pensó que probablemente se encontraban temporalmente incomunicados debido al viaje.
Después llegó la información que cambió completamente la situación: el grupo en el que viajaban sus padres había sido afectado por las inundaciones.
La familia asegura que imágenes de cámaras de seguridad muestran la fuerza de las aguas golpeando y destruyendo estructuras en la zona donde debía encontrarse el grupo.
Desde entonces, Shreya y Ashna Ahuja han emprendido una búsqueda internacional para conseguir información.
Han establecido contacto con autoridades estadounidenses y representaciones diplomáticas relacionadas con Estados Unidos, Nepal, China e India, intentando determinar si sus padres pudieron ser evacuados, trasladados hacia otra zona o quedaron aislados después de la destrucción de las comunicaciones.
Otros integrantes de la familia también se han movilizado.
Sushil Ahuja, hermano de Deepak, ha hablado públicamente sobre la búsqueda y asegura que la familia continúa aferrándose a la esperanza de encontrarlos con v1d4.
También aparece públicamente Akash Mahtani, esposo de Shreya, quien forma parte del círculo familiar que permanece pendiente de las operaciones y las comunicaciones relacionadas con la pareja.
Deepak y Madhu llevan décadas construyendo su vida en Estados Unidos.
Además de ser pequeños empresarios, reportes de Texas identifican a Madhu como contadora pública certificada (CPA) y a Deepak como profesional relacionado con la ingeniería arquitectónica.
La pareja lleva aproximadamente 34 años casada.
La búsqueda ocurre en medio de una catástrofe cuya verdadera magnitud todavía está siendo determinada.
Para este viernes, autoridades nepalesas informaban de más de 500 personas f4ll3c1d4s en Nepal, mientras más de 1,500 permanecían d3s4p4r3c1d4s en total entre Nepal y el Tíbet. Esas cifras han ido cambiando conforme los equipos alcanzan las zonas que habían quedado completamente incomunicadas.
Entre los d3s4p4r3c1d0s se encuentran viajeros de numerosos países.
Funcionarios estadounidenses han informado que alrededor de 90 ciudadanos de Estados Unidos podrían haber resultado afectados, mientras las autoridades turísticas de Nepal contabilizaron inicialmente 65 estadounidenses entre las personas no localizadas.
Algunos ciudadanos estadounidenses ya han sido rescatados.
No obstante, Deepak y Madhu Ahuja todavía no aparecen entre las personas oficialmente localizadas.
La catástrofe también afectó directamente a peregrinos asociados con Isha Foundation que regresaban del Monte Kailash.
Investigaciones científicas iniciales apuntan a que un gigantesco desprendimiento de hielo, roca y terreno produjo una señal sísmica que inicialmente fue confundida con un terremoto. El colapso desencadenó posteriormente una enorme corriente que descendió por los valles de la región.
Las condiciones continúan dificultando las operaciones de rescate.
Hay carreteras destruidas, sectores cubiertos por gruesas capas de lodo y comunidades prácticamente aisladas. La pérdida de electricidad y telecomunicaciones también significa que algunas personas registradas como d3s4p4r3c1d4s podrían encontrarse con v1d4 pero sin posibilidades de comunicarse.
Precisamente por eso la familia Ahuja insiste en que no perderá la esperanza.
Los nombres confirmados públicamente relacionados con la búsqueda familiar son Deepak Ahuja, Madhu Ahuja, sus hijas Shreya Ahuja y Ashna/Aashna Ahuja, el hermano de Deepak, Sushil Ahuja, y el esposo de Shreya, Akash Mahtani.
Por ahora no existe información oficial que permita afirmar que Deepak o Madhu hayan perdido la v1d4.
Continúan siendo considerados d3s4p4r3c1d0s.
Lo que comenzó como un viaje para celebrar los 60 años de Deepak y cumplir su sueño de conocer el Monte Kailash se ha transformado en días de incertidumbre para una familia que espera respuestas desde Estados Unidos.
Después de más de tres décadas construyendo juntos su hogar en Texas, Deepak y Madhu Ahuja completaron la peregrinación que tanto habían esperado y estaban camino a casa cuando desaparecieron.
Ahora sus hijas solo esperan recibir la noticia que llevan días esperando: que sus padres fueron encontrados y finalmente podrán regresar a casa.


