
Un enfrentamiento surgido por diferencias personales terminó con la detención de una mujer en San Francisco de Macorís, luego de que esta admitiera haber agredido a su expareja sentimental.
La declaración fue clara y sin rodeos: “Sí admito que lo hice, pero no tengo nada que hablar”, dijo ante las autoridades, evitando dar explicaciones adicionales sobre el incidente.
José Agustín, el joven afectado, fue quien hizo la denuncia.
La situación se habría originado tras una discusión iniciada por la mujer, quien, según el testimonio del joven, se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Él aseguró que intentó ignorarla para evitar el conflicto, pero la situación se salió de control. “Ella estaba ebria y comenzó a discutir, pero yo no le hice caso”, relató. El joven se gana la vida reparando motocicletas en esta ciudad.
Aunque fue él quien acudió inicialmente ante las autoridades, más tarde decidió dar un paso atrás y firmar la solicitud de liberación. “Yo firmé pa que la suelten”, dijo, expresando que lo único que desea es poder continuar con su vida sin ser molestado. Pidió que su expareja se mantenga lejos, para preservar la tranquilidad que necesita.
Las autoridades locales continúan revisando el caso, ya que, aunque la denuncia fue retirada, la agresión fue reconocida por ambas partes. La Policía Nacional recordó la importancia de acudir al diálogo y evitar la violencia en conflictos de pareja, reiterando su compromiso con garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
