
Santo Domingo Este, República Dominicana. — Un vecino que asegura conocer desde hace años a la familia del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, “Julián Oro Duro”, ofreció nuevos detalles sobre lo ocurrido en la residencia de Brisa Oriental VI, donde perdió la v1da Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, y el artista resultó gravemente agr3dido.
El hombre, de nacionalidad haitiana y quien trabaja en las proximidades de la vivienda, describió a Zeneida como una mujer tranquila, solidaria y muy conocida por ayudar a personas necesitadas y adultos mayores del sector.
Según explicó, la pareja llevaba una vida reservada y en la residencia no eran habituales las fiestas, reuniones numerosas ni actividades que llamaran particularmente la atención de los vecinos.
El testigo insistió en que varios de los datos que ha conocido después del at4que proceden de comentarios de otras personas, por lo que evitó presentarlos como hechos que hubiera presenciado directamente.
El detalle sobre la adulta mayor dentro de la casa
Uno de los elementos que más llamó su atención está relacionado con la madre de Zeneida, una mujer de aproximadamente 80 años que, según informaciones ofrecidas anteriormente por el abogado Cándido Simó, se encontraba dentro de la residencia.
El vecino sostuvo que a la adulta mayor presuntamente le retiraron sus lentes y que ella presentaba importantes dificultades para ver sin ellos.
A juicio del entrevistado, ese comportamiento resulta extraño y podría convertirse en un elemento para los investigadores.
Sin embargo, no existe confirmación oficial de que los responsables conocieran previamente la condición visual de la señora ni de que fueran personas conocidas por la familia.
La identidad completa de la madre de Zeneida tampoco ha sido divulgada públicamente.
Habla de varias horas dentro de la vivienda
El vecino también se refirió al tiempo que los responsables presuntamente permanecieron en el inmueble.
Según su versión, habrían ingresado alrededor de las 5:00 de la tarde del domingo y esperado durante varias horas hasta que Julián regresó aproximadamente a la 1:00 de la madrugada.
Esta versión coincide parcialmente con declaraciones ofrecidas por el abogado Cándido Simó, quien también ha planteado públicamente la posibilidad de que el hecho hubiese sido preparado con anticipación.
La Policía Nacional, sin embargo, continúa analizando cámaras y otros elementos precisamente para establecer la hora exacta de entrada, cuánto tiempo permanecieron las personas dentro y cómo consiguieron acceder a la propiedad.
Los supuestos US$50,000 y otra cifra que ahora aparece
El vecino también dijo haber escuchado sobre los US$50,000 que presuntamente Julián tendría disponibles para la compra o cambio de un vehículo.
Aclaró que no puede confirmar personalmente la existencia de ese dinero.
En su testimonio también mencionó otra versión según la cual, sumando efectivo y prendas presuntamente sustraídas, las pérdidas podrían alcanzar aproximadamente RD$7 millones.
Esta nueva cifra tampoco ha sido confirmada oficialmente.
Hasta ahora, la información preliminar de la Policía establece que Julián reportó haber sido despojado de dinero en efectivo, prendas de valor y un teléfono celular, pero las autoridades no han fijado públicamente el monto total.
“Ceni”, la pregunta que Julián repetía
El vecino relató además los momentos posteriores al at4que.
Según su testimonio, Julián logró salir de la vivienda seriamente l3sionado y varios residentes se acercaron inmediatamente para auxiliarlo.
Mientras esperaban asistencia, asegura que el artista preguntaba repetidamente por su esposa, a quien llamaba cariñosamente “Ceni”.
Los presentes habrían evitado comunicarle inmediatamente que Zeneida Socorro Castillo había perdido la v1da dentro de la residencia.
El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 fue alertado y posteriormente llegaron las autoridades.
Una investigación con preguntas todavía abiertas
La Policía Nacional, el Ministerio Público, investigadores de Homicidios y miembros de la Policía Científica continúan trabajando para reconstruir todo lo sucedido.
Entre las principales interrogantes está determinar cómo ingresaron los responsables a una vivienda protegida por rejas, puertas de hierro y un portón de seguridad, cuánto tiempo estuvieron allí y si conocían previamente los movimientos de la familia.
También falta establecer si el dinero mencionado públicamente realmente constituyó el móvil del cr1men.
Por ahora, ni los US$50,000, ni los aproximadamente RD$7 millones mencionados por el vecino, ni la teoría de que los responsables conocían personalmente a la familia han sido establecidos oficialmente como hechos.
Lo confirmado es que Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, perdió la v1da y que su esposo, Gilberto Julián Sarante Perdomo “Julián Oro Duro”, de 58, resultó con importantes l3siones y permanece bajo atención médica.
Las declaraciones del vecino constituyen ahora otro testimonio que deberá ser contrastado con cámaras, evidencias y entrevistas mientras las autoridades trabajan para identificar y localizar a los responsables.



