
Santo Domingo de los Tsáchilas, Ecuador.– Un viaje familiar que tenía como destino la provincia de Esmeraldas terminó en una dolorosa tr4gedia durante la mañana del domingo 3 de mayo de 2026, cuando un automóvil colisionó frontalmente contra un autobús en la vía Santo Domingo–La Concordia.
Las cuatro víctimas fueron identificadas como Pricela del Rosario Ganchozo Zambrano, de 75 años; Maryuri Jessenia Merchán Ganchozo, de 37; Juriely Sarai Véliz Merchán, de 4 años; y Jeydin Jurien Véliz Merchán, de 8 años.
El accidente ocurrió al amanecer, aproximadamente a la altura del kilómetro 32, cuando el automóvil en el que se desplazaba la familia estuvo involucrado en un choque frontal con un bus que circulaba por esta importante carretera ecuatoriana.
El vehículo pequeño quedó prácticamente destruido debido a la magnitud del impacto.
Los integrantes de la familia eran oriundos de Quevedo, provincia de Los Ríos, y residían en el sector El Desquite, parroquia Viva Alfaro. Según las informaciones recopiladas después del accidente, realizaban un paseo familiar aprovechando el feriado y se dirigían hacia el sector La Unión, en Esmeraldas.
Otros familiares viajaban detrás de ellos en un vehículo diferente y presenciaron las consecuencias del viol3nto impacto.
Equipos del Cuerpo de Bomberos de La Concordia, la Policía Nacional y personal especializado del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) se desplazaron inmediatamente hasta el lugar.
Los rescatistas tuvieron que trabajar para extraer a varios de los ocupantes que habían quedado atrapados dentro del automóvil.
Pricela del Rosario Ganchozo Zambrano, Maryuri Jessenia Merchán Ganchozo y Juriely Sarai Véliz Merchán perdieron la v1da en el lugar del accidente.
Dos personas fueron inicialmente trasladadas con v1da hacia centros médicos.
Entre ellas se encontraba Jeydin Jurien Véliz Merchán, de 8 años. Sin embargo, debido a la gravedad de las l3siones sufridas, posteriormente perdió la v1da en el hospital, elevando a cuatro el número de víctimas de la misma familia.
El padre de los menores, identificado como Darwin Véliz, de 37 años, también resultó h3rido y quedó bajo atención médica, de acuerdo con los reportes posteriores al siniestro.
Además, las informaciones publicadas señalaron la existencia de otra menor sobreviviente, cuya identidad no fue divulgada públicamente en los reportes consultados. Por esa razón, no corresponde atribuirle un nombre sin confirmación oficial.
El capitán Santiago Ramírez, integrante del SIAT, confirmó desde el lugar que técnicamente se trató de un choque frontal excéntrico.
Sin embargo, las autoridades dejaron claro que las investigaciones y peritajes serían los encargados de establecer qué provocó que los dos vehículos terminaran impactándose y determinar las responsabilidades correspondientes.
El caso provocó profunda consternación en Quevedo, donde residía la familia, especialmente por la pérdida simultánea de Pricela del Rosario Ganchozo Zambrano, Maryuri Jessenia Merchán Ganchozo, Juriely Sarai Véliz Merchán y Jeydin Jurien Véliz Merchán.
La tr4gedia también volvió a poner bajo atención la seguridad de la carretera Santo Domingo–La Concordia. Meses después, las autoridades informaron que este corredor continuaba siendo uno de los puntos con mayor incidencia de accidentes en la provincia. Para agosto de 2026, al menos 33 de las 116 personas que habían perdido la v1da en accidentes de tránsito en Santo Domingo de los Tsáchilas correspondían a siniestros ocurridos en esta vía.
Lo que comenzó como un paseo familiar durante el feriado terminó convirtiéndose en una dolorosa pérdida para una familia de Quevedo y en uno de los accidentes que marcaron aquel fin de semana en las carreteras ecuatorianas.

