
Con el corazón quebrado y lágrimas en los ojos, la familia de Orangelina de la Caridad Peña Ramos recibió su cuerpo en Venezuela, donde fue sepultada después de ser una de las víctimas fatales del colapso en la discoteca Jet Set.
El dolor de su pérdida se vivió intensamente en su hogar en Ocumare del Tuy, Estado Miranda, rodeado de flores, recuerdos y la ausencia irreparable de la joven.
Orangelina formó parte de las 14 venezolanas que fallecieron esa noche trágica, según informaron diversos medios digitales, incluidos Merey Digital y 2001.
La tragedia dejó 232 muertos y más de 180 heridos, siendo uno de los sucesos más devastadores de los últimos años en la República Dominicana.
En las redes sociales, el padre de las hermanas Rodríguez expresó un profundo agradecimiento por el apoyo que han recibido a nivel internacional, especialmente de la comunidad del Estado Lara, que se ha mantenido al lado de la familia en su dolor.
“Espero tener a mis hijas de pronto”, fue el mensaje que compartió, mostrando su gratitud ante el sufrimiento.
El colapso del techo de la discoteca ocurrió la noche del 8 de abril, mientras se celebraba un evento artístico. Las investigaciones apuntan a fallas estructurales, agravadas por un incendio en 2023, como las principales causas del desastre.
Tras más de 48 horas de rescate, cada cuerpo recuperado dejó una marca imborrable, como la de Orangelina, cuyo nombre resuena hoy como parte del clamor por justicia tanto en Venezuela como en República Dominicana.

