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Madre sobrevivió a devastador accidente en México, pero perdió a su esposo y a sus dos pequeños hijos

3 de septiembre de 2026

San Antonio, Texas.– La historia de Erika Camacho Martínez, una madre de 30 años residente de Laredo, Texas, conmovió a comunidades de ambos lados de la frontera después de sobrevivir a un grave accidente ocurrido en Nuevo León, México, en el que perdió la v1da su esposo y sus dos pequeños hijos.

La tr4gedia ocurrió el domingo 23 de marzo de 2025, cuando una familia viajaba en una camioneta tipo van por la carretera hacia Cola de Caballo, en Santiago, Nuevo León.

En el vehículo viajaban 16 personas. La unidad salió de la carretera, cayó por un barranco y posteriormente se incendió. El saldo final reportado fue de 12 personas f4llecidas.

Entre las víctimas estaban el esposo de Erika, Josué Martínez, y sus dos hijos, Emiliano Quintanilla, de 7 años, y Eduardo Quintanilla, de 6.

Erika logró sobrevivir, pero sufrió graves qu3maduras. Su hermano, Eusebio Camacho, explicó que presentaba qu3maduras de tercer grado que afectaban aproximadamente entre el 40 % y el 50 % de su cuerpo, principalmente sus extremidades.

Su hermana Paula Camacho relató además que Erika estaba consciente inmediatamente después del accidente y que incluso regresó hacia la camioneta intentando ayudar a sacar a sus pequeños.

Inicialmente recibió atención médica en Nuevo León. Debido a la gravedad de sus l3siones, posteriormente fue trasladada a Estados Unidos con asistencia consular y quedó ingresada en el Brooke Army Medical Center, en San Antonio, Texas, centro especializado en el tratamiento de pacientes con qu3maduras.

Mientras permanecía hospitalizada, Erika tuvo que enfrentar otra batalla: conocer que su esposo y sus dos hijos no habían sobrevivido.

Su familia explicó que durante los primeros momentos de su recuperación ella no conocía completamente la magnitud de lo sucedido. Más adelante fue informada de la pérdida de Josué, Emiliano y Eduardo.

A finales de marzo, Erika ya había comenzado un proceso de recuperación que incluía terapias físicas para volver a caminar y recuperar movilidad.

Su hermano Eusebio Camacho confirmó el 31 de marzo que también tenía programada una nueva cirugía y pidió oraciones por su recuperación.

Mientras Erika continuaba luchando desde el hospital, su familia tuvo que despedir a los pequeños.

Emiliano Quintanilla y Eduardo Quintanilla, conocidos cariñosamente por sus familiares como “Nano” y “Lalito”, recibieron servicios de despedida tanto en México como en Estados Unidos.

Eusebio explicó que el viernes se realizó una despedida en Nuevo Laredo, Tamaulipas, mientras que el sábado la familia continuó los servicios en Laredo, Texas.

Posteriormente familiares, amigos y miembros de la comunidad realizaron un rosario frente a Finley Elementary, escuela a la que estaban vinculados los pequeños.

Eusebio recordó a Emiliano como un niño cariñoso al que le encantaba jugar, mientras describió a Eduardo como especialmente servicial y siempre dispuesto a ayudar a su familia con pequeñas tareas del hogar.

En medio de su propio dolor, la familia también buscó que Erika pudiera conversar con Esthela Flores, otra mujer que años atrás había sobrevivido a un accidente similar en la misma zona de la Sierra de Santiago.

Eusebio consideraba que hablar con alguien que hubiera enfrentado una experiencia comparable podría convertirse en una fuente de apoyo emocional durante el difícil proceso de recuperación de su hermana.

El equipo de Univision logró posteriormente establecer contacto entre ambas familias.

La familia Camacho también agradeció el respaldo recibido desde Monterrey, Nuevo Laredo, Laredo y San Antonio, tanto mediante mensajes y oraciones como con aportes para afrontar los gastos médicos y funerarios.

Sobre las causas del accidente surgió inicialmente la versión de una posible falla en los frenos de la camioneta. Sin embargo, esa explicación fue mencionada por sobrevivientes y testigos y no debe presentarse como una conclusión técnica definitiva de las autoridades.

Otros sobrevivientes identificados en reportes posteriores incluyen a Óscar Martínez y Derlin Martínez, quienes también sufrieron las consecuencias del accidente.

La historia de Erika Camacho Martínez quedó marcada por dos procesos extraordinariamente difíciles al mismo tiempo: recuperarse de graves qu3maduras y afrontar la pérdida de Josué Martínez, Emiliano Quintanilla y Eduardo Quintanilla.

Mientras continuaba sus cirugías y terapias en San Antonio, familiares y amigos mantenían las oraciones por su recuperación, recordando especialmente a Emiliano y Eduardo, los dos pequeños que fueron despedidos entre México y Texas después de una tr4gedia que cambió para siempre la vida de toda una familia.