
Una situación marcada por el dolor y la indignación se desató luego de que un adolescente de 15 años resultara gravemente herido tras una persecución que involucró a miembros de la Policía Nacional.
El joven, que se desplazaba en una pasola, habría sido impactado por una camioneta conducida por los agentes, según narró entre sollozos su madre, quien exige respuestas sobre lo ocurrido.
El impacto dejó consecuencias alarmantes: lesiones de consideración en la cabeza y uno de los brazos del menor, cuyo estado de salud ha sido calificado como delicado por el personal médico.
La madre, profundamente angustiada, expresó que su hijo está bajo observación clínica tras recibir fuertes golpes que amenazan su bienestar físico. Su reclamo es claro: que se investigue a fondo y que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.
Pese a la gravedad del caso, las autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre lo que motivó la persecución ni han confirmado si los policías involucrados están siendo investigados o suspendidos. Esta falta de información ha incrementado la frustración de la familia, que sigue esperando explicaciones y justicia.
La madre ha solicitado una actuación firme por parte de las instituciones encargadas, pues considera que se ha puesto en riesgo la vida de un menor sin razón justificada.
El caso continúa bajo la mirada atenta de la opinión pública, especialmente por el llamado de atención que representa sobre la necesidad de que los protocolos policiales se ejecuten con responsabilidad, más aún cuando se trata de adolescentes.
Mientras tanto, la familia del joven mantiene la esperanza de que este episodio no quede impune y que se tomen medidas que eviten nuevas tragedias similares.
