Saltar al contenido

Luis Alberto Pujols y su hija Yokairy Pujols Martínez

30 de mayo de 2025
 Yokairy Pujols Martínez

El recuerdo de la sonrisa de su hija permanece vivo en la mente de Luis Alberto Pujols, quien con profunda tristeza enfrenta la ausencia de Yokairy Pujols Martínez, de 32 años, una joven con una prometedora carrera en el campo diplomático.

Su vida terminó abruptamente tras el desplome del techo en la discoteca Jet Set, ubicada en Santo Domingo, República Dominicana.

Desde su hogar en la comunidad de El Rincón, en San José de las Matas, Luis Alberto se refugia bajo la sombra de un mango, intentando asimilar la pérdida.

En medio de la pena, recuerda la última nota de voz que su hija le envió, llena de cariño y preocupación por su bienestar, una conexión que se truncó y que ahora representa un vacío imposible de llenar.

Yokairy, quien había culminado estudios en Relaciones Internacionales y una maestría en Diplomacia y Servicio Consular por el INESDYC, se destacaba como asistente del jefe de misión en la Embajada de Guatemala en el país.

Reconocida por su ética y compromiso, soñaba con alcanzar grandes metas, como ella misma le había dicho a su padre: llevarlo al país que él deseara cuando fuera embajadora.

La noche fatídica la pasó en una fiesta del merenguero Rubby Pérez junto a su tía Sofía Martínez, quien había regresado de España tras un largo permiso. Ambas perdieron la vida en ese evento, mientras que otra joven presente sobrevivió, aunque con graves heridas. Dejó tras de sí tres hijos pequeños y un legado de dulzura y nobleza que su padre y hermano menor, Huandel Pujols, recuerdan con amor y respeto.