
Bajo una llovizna constante y el bullicio tranquilo de una noche de barrio, una escena cotidiana en Santo Domingo terminó generando polémica y debate.
En medio de una sencilla reunión entre vecinos, la Policía Nacional irrumpió en el área y decomisó varios objetos, entre ellos las bocinas utilizadas para ambientar la velada.
Todo ocurrió justo frente a un colmado del sector, convertido en punto de encuentro habitual, donde varias personas se distraían jugando dominó, tomando cervezas y escuchando música a volumen moderado.
Entre los presentes se encontraba Lucy, la popular vendedora de empanadas que ha ganado notoriedad en redes sociales por su carisma y cercanía con la gente.
Sin previo aviso, los agentes intervinieron alegando contaminación sonora. Además de llevarse las bocinas, también confiscaron el juego de dominó que se usaba en la reunión. La escena fue tensa, especialmente para Lucy, quien más tarde expresó su molestia en una entrevista con El Show del Mediodía.
“Estábamos bajo el agua, compartiendo sin molestar a nadie”, comentó la emprendedora visiblemente afectada por el operativo.
Desde que Faride Raful asumió el Ministerio de Interior y Policía, se han intensificado estas acciones como parte de una campaña contra el ruido en espacios públicos. Aunque el objetivo es responder a múltiples quejas de residentes por exceso de volumen, el caso de Lucy ha reabierto la conversación sobre cómo aplicar estas medidas sin quebrar la esencia de la convivencia comunitaria.
“Las reglas son importantes, pero también se necesita sensibilidad humana”, dijo al concluir. Hasta ahora, las autoridades no han ofrecido declaraciones específicas sobre lo ocurrido.
