
San Cristóbal vivió horas de incertidumbre y esperanza tras la desaparición de Sheylin Vizcaíno, una adolescente de 13 años arrastrada por un desbordamiento mientras regresaba de la escuela el jueves 15 de mayo.
En medio de esa angustia, la figura de Sovieky emergió como un símbolo de coraje y persistencia en el sector Lavapié.
Aunque las autoridades suspendieron las labores de búsqueda entrada la noche, este joven vecino decidió continuar por su cuenta, desafiando el cansancio y el riesgo que representaba el fuerte caudal.
Horas antes, Sovieky intentó ingresar al drenaje tras escuchar lo que describió como “gritos apagados”, pero fue retirado por el personal de rescate por motivos de seguridad.
Sin rendirse, regresó solo en la madrugada con una lámpara en mano, guiado por la esperanza de encontrar a la menor con vida.
Su esfuerzo dio frutos cuando logró rescatar a Sheylin, quien estaba débil pero consciente, un verdadero milagro para la comunidad que estalló en aplausos y lágrimas.
Este acto de valentía fue reconocido públicamente por un empresario local del sector textil, dueño de la tienda El Punto Urbano (@elpuntourbano2.0), que entregó a Sovieky un aporte económico de 20 mil pesos. En redes sociales, el empresario destacó que el gesto era un agradecimiento y un ejemplo del compromiso solidario, más allá de responsabilidades oficiales o recursos.
“Gracias, Sovieky, por no rendirte. Gracias por insistir. Gracias por no dejarla sola,” fueron sus palabras, que rápidamente se hicieron virales, mostrando cómo un acto desinteresado puede impactar profundamente y resaltar la fuerza de la solidaridad en momentos de crisis.
