
Con el rostro marcado por la angustia, una joven acudió a un medio de comunicación en Santo Domingo buscando algo más valioso que dinero: una salida para su hermana. La situación que enfrenta su familia ha llegado a un punto crítico, y su única esperanza es que alguna institución escuche su clamor.
Su hermana menor, una mujer de 26 años, ha estado atrapada en una espiral de adicción desde el fallecimiento de su madre por cáncer de mama, hace ya varios años.
A raíz de esa pérdida, su salud emocional se desplomó, y desde entonces no ha logrado recuperar el control de su vida. La declinación ha sido tan profunda que incluso se niega a recibir ayuda médica especializada.
La denunciante, quien también enfrenta una batalla contra el cáncer, aseguró que su hermana desaparece por días, vagando por la calle y poniéndose en peligro constantemente.
La familia ha intentado todo lo posible, pero las puertas se cierran por no contar con los recursos ni con el consentimiento necesario para ingresarla a un centro de rehabilitación.
Este llamado no busca donaciones ni favores, sino una acción directa: que alguna entidad, pública o privada, pueda intervenir para brindar atención integral a la joven. La familia, agotada y sin respuestas, ruega por una oportunidad de rescate. Para contacto directo, se ha compartido el número 829-966-9021.
