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La princesa de Asturias, Leonor de Borbón

19 de mayo de 2025
Leonor de Borbón

En el puerto de Punta Torrecilla, Santo Domingo, se ha anclado el histórico buque-escuela español “Juan Sebastián de Elcano”, que esta vez trae a bordo a una figura destacada: la princesa de Asturias, Leonor de Borbón.

Esta joven heredera al trono de España realiza un riguroso entrenamiento naval que la prepara para futuros roles dentro de la monarquía, y permanecerá en República Dominicana hasta el 24 de mayo.

La embarcación, que combina formación y diplomacia, transporta a 75 guardiamarinas y oficiales. Leonor sigue así los pasos de su padre, el rey Felipe VI, quien en 1987 completó una travesía similar en preparación para ser comandante supremo de las Fuerzas Armadas.

La rutina a bordo incluye clases teóricas, ejercicios físicos y cumplimiento de protocolos estrictos, en un ambiente donde la princesa convive mayormente con compañeros masculinos.

Desde que zarpó de España hace más de seis meses, el velero ha visitado diversos países de América Latina, entre ellos Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Panamá y Colombia. La visita a Santo Domingo es una escala dentro del itinerario que finalizará en Nueva York.

La travesía no ha sido sencilla para Leonor, quien ha padecido episodios de mareo por movimiento (cinetosis), enfrentando así las exigencias físicas y emocionales propias de la vida marítima.

Sin embargo, su compromiso con la formación militar se mantiene firme, en un proceso que la prepara para asumir responsabilidades oficiales y fortalecer su rol institucional.

Durante su estadía, se esperan actividades oficiales en colaboración con la Embajada de España y autoridades dominicanas, enfocadas en estrechar los vínculos históricos entre ambas naciones. Aún no se ha divulgado el programa oficial, pero se anticipa una agenda con eventos representativos y limitados.

El “Juan Sebastián de Elcano”, botado en 1927, es un símbolo vivo de la tradición naval española y cumple funciones diplomáticas importantes, representando a España en cada puerto donde toca tierra, como una verdadera embajada flotante.