
En un acto que conmocionó tanto a creyentes como a no creyentes, Karen Yapoort rompió su silencio este Viernes Santo para expresar una profunda reflexión sobre la tragedia que golpeó a la nación el 8 de abril, cuando el colapso del techo en la discoteca Jet Set dejó más de 200 víctimas fatales.
La comunicadora, visiblemente afectada, compartió sus pensamientos con una intensa emoción, recurriendo al versículo bíblico de Ezequiel 33:11: «Yo Jehová no me complazco de la muerte del impío», para responder a la interrogante que ha inquietado a miles de dominicanos: «¿Dónde estuvo Dios ese día?».
Yapoort, con firmeza en su voz, aseguró que “Dios estuvo allí en todo momento”. Resaltó que la presencia divina se manifestó en cada advertencia que el lugar recibió a lo largo de los años, en las filtraciones y en cada resquicio de arena que alguien trató de limpiar.
Aseguró que Dios no se ausentó, sino que estuvo enviando señales de alerta sobre la inseguridad del local, que finalmente se convirtió en el escenario de la tragedia.
Además de su enfoque espiritual, la presentadora del programa “Casados en caos” hizo un llamado a la reflexión humana, pidiendo que no se atribuyeran las tragedias a la voluntad divina. Subrayó la importancia de asumir la responsabilidad de las decisiones que conducen a tales sucesos, como la falta de medidas de seguridad en un establecimiento público.
También dirigió un mensaje a los sectores religiosos que criticaron a los asistentes de la discoteca, argumentando que tales tragedias también podrían ocurrir en un lugar de culto, ya que la ubicación no determina la justicia ante Dios.
Con una mirada directa hacia la comunidad cristiana, Yapoort exhortó: «Jesús no nos mandó a juzgar, sino a predicar las Buenas Nuevas». Enfatizó que el evangelio no se limita a la promesa de bienestar o abundancia, sino que ofrece la esperanza de una herencia eterna sin dolor ni lágrimas.
Su mensaje, cargado de esperanza y reflexión, ha resonado ampliamente en redes sociales, generando un debate intenso entre los fieles y los escépticos sobre el sentido de la tragedia.
