La familia de Rebeca de Paula, una agente del Departamento de Policía de Nueva York, solicita una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento luego de someterse a un procedimiento estético en una clínica del Distrito Nacional.
La oficial, de 31 años, murió durante la madrugada de este domingo, según informaron sus familiares. Rebeca había llegado a la República Dominicana aproximadamente una semana antes con la intención de retirarse unos implantes mamarios por recomendación médica.

La intervención fue realizada en el Centro de Cirugía Plástica y Especialidades Santo Domingo, ubicado en las cercanías del Palacio Nacional.
De acuerdo con la versión ofrecida por sus allegados, después del procedimiento la paciente habría desarrollado una infección acompañada de un fuerte cuadro de diarrea, situación que provocó un rápido deterioro de su estado de salud.
La madre de la joven explicó que tenía experiencia trabajando en el área sanitaria y que, al revisar la condición de su hija, le recomendó retirarse los implantes, aunque consideraba que podía esperar un poco antes de someterse a la operación.
También relató el difícil momento en que se enteró de lo sucedido. Según contó, inicialmente solo le informaron que Rebeca se encontraba en estado delicado. Al llegar al centro médico y encontrar la cama vacía, comenzó a preguntar por ella hasta que otro de sus hijos le comunicó que había fallecido.
Desde la residencia familiar, uno de sus parientes manifestó que la principal petición es que las autoridades determinen exactamente qué ocurrió, con el objetivo de evitar que otra persona atraviese una situación similar.

Los familiares exigen que se revise todo el proceso médico y que se establezca si durante la atención ofrecida existió alguna irregularidad o incumplimiento de los protocolos correspondientes.
Además de trabajar como agente policial en Estados Unidos, Rebeca ejercía como pastora cristiana junto a su esposo. Durante los últimos cuatro años, ambos se habían dedicado a servir a su comunidad religiosa.
La joven dejó tres hijos, mientras sus seres queridos permanecen a la espera de respuestas oficiales sobre la atención médica que recibió antes de su fallecimiento.
El caso vuelve a generar preocupación sobre los procedimientos estéticos realizados en el país y los controles aplicados a los centros que ofrecen este tipo de servicios.

Entre los antecedentes recientes se encuentra el fallecimiento de Rebecca Brizard, ocurrido luego de una intervención estética en un establecimiento de Santo Domingo Este. Las investigaciones de las autoridades determinaron que ese centro funcionaba sin habilitación sanitaria y que el procedimiento había sido realizado por una persona que no estaba acreditada como cirujano plástico.
A raíz de ese caso, el establecimiento fue clausurado y las pesquisas continúan para determinar las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, los restos de Rebeca de Paula permanecen en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, donde se realizan los estudios necesarios para establecer la causa exacta de su muerte.
