
Quibdó, Colombia.— El cumpleaños número 18 de Heidy Rojas estuvo muy lejos de convertirse en una celebración. Apenas seis días después del terremoto de magnitud 7,4 que destruyó su vivienda, la joven recibió otra noticia devastadora: su madre f4ll3c1ó después de permanecer gravemente h3r1d4 y hospitalizada en una Unidad de Cuidados Intensivos.
Heidy quedó así como la hermana mayor de cuatro menores de 9, 10, 13 y 15 años. Los cinco hermanos perdieron prácticamente todo cuando el terremoto del 10 de agosto afectó su vivienda en el sector Fuego Verde, barrio Zúñiga de Quibdó, y ahora necesitan encontrar un lugar seguro donde permanecer.
La historia comenzó cuando el fuerte movimiento sísmico golpeó al Chocó y dejó su casa convertida en 3sc0mbr0s. Los hermanos consiguieron salir, pero su madre sufrió graves l3s10n3s y tuvo que ser trasladada al Hospital San Francisco de Asís, donde permaneció recibiendo atención especializada.
Durante los días siguientes, Heidy tuvo que enfrentar simultáneamente la preocupación por la salud de su madre y la incertidumbre sobre dónde vivir junto a sus hermanos. Una vecina les permitió permanecer temporalmente en otro lugar, aunque allí también existen problemas estructurales que preocupan a la familia.
La situación se ha complicado todavía más por las lluvias registradas en Quibdó. Heidy relató que el agua entra al espacio donde actualmente permanecen y que deben mover constantemente las camas para evitar que sus hermanos terminen completamente mojados durante las noches.
Mientras trataban de adaptarse a esa realidad, llegó el segundo golpe. La madre de los cinco hermanos no consiguió recuperarse de las graves l3s10n3s que había sufrido y finalmente f4ll3c1ó en el Hospital San Francisco de Asís.
El desenlace coincidió prácticamente con el momento en que Heidy alcanzaba la mayoría de edad. La joven explicó durante una entrevista que justamente estaba cumpliendo 18 años, una fecha que terminó marcada por la despedida de su madre y por una responsabilidad familiar que llegó de manera inesperada.
En cuestión de días, Heidy pasó de ser una adolescente que vivía junto a su madre y sus hermanos a convertirse en la única hermana mayor de edad dentro del grupo. Ahora enfrenta la incertidumbre sobre cómo continuar estudiando y, al mismo tiempo, ayudar económicamente a los cuatro menores.
Su petición principal no está relacionada con comodidades. La familia necesita una vivienda segura, debido a que el terremoto destruyó el lugar donde residían y el espacio prestado donde actualmente se refugian tampoco ofrece condiciones adecuadas a largo plazo.
Los cinco hermanos ya han recibido ayuda con alimentos y ropa, de acuerdo con información conocida posteriormente. Sin embargo, solucionar definitivamente su situación habitacional continúa siendo uno de los principales desafíos después de la emergencia.
Heidy también piensa en su futuro académico. La joven manifestó que desea ingresar al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) o a una universidad para prepararse profesionalmente, conseguir posteriormente una fuente de ingresos y poder contribuir al sostenimiento de sus hermanos.
El caso ya llegó a conocimiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Los cuatro hermanos menores recibieron una primera visita de la institución, que deberá evaluar las condiciones familiares y determinar las medidas necesarias para garantizar su protección.
Al haber cumplido 18 años, existe la posibilidad de que Heidy pueda asumir responsabilidades sobre sus hermanos, pero eso no ocurre automáticamente. Especialistas consultados por medios colombianos explicaron que debe realizarse una evaluación y considerarse también la existencia de familiares como abuelos, tíos o primos.
La comunidad tampoco los ha dejado completamente solos. Vecinos del sector Fuego Verde han acompañado a los hermanos, aunque muchas de esas mismas familias también sufrieron p3rd1d4s materiales como consecuencia del terremoto.
Entre las personas que han acompañado públicamente a la familia se encuentra Heidy Rentería Moreno, residente del sector, quien recordó a la madre como una mujer cabeza de familia dedicada a sacar adelante a sus hijos y destacó la solidaridad que los vecinos han intentado brindar.
También habló Mayerli Rentería, amiga de la familia, quien señaló el deseo de los hermanos de mantenerse juntos mientras las instituciones determinan cuál será el procedimiento que garantice el bienestar de los cuatro menores.
Un detalle importante es que algunas publicaciones en redes han identificado a la joven protagonista como Heidy Rentería. Sin embargo, la información periodística verificada identifica a la hermana mayor como Heidy Rojas y a Heidy Rentería Moreno como una vecina que habló sobre la situación de la familia.
La situación ocurre además en medio de una emergencia de enormes proporciones en el Chocó. El balance divulgado el 20 de agosto por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo registraba 282,709 personas afectadas y 153,336 familias damnificadas, además de miles de h3r1d0s y cientos de d3s4p4r3c1d0s en Colombia.
Para Heidy, sin embargo, las dimensiones de la emergencia se resumen en algo mucho más cercano: perdió a su madre, perdió su hogar y ahora intenta que sus cuatro hermanos menores puedan permanecer juntos y recuperar cierta estabilidad.
A sus 18 años recién cumplidos, su prioridad es conseguir un techo seguro, continuar estudiando y encontrar posteriormente una oportunidad laboral que le permita ayudar a los menores. Después de una semana que transformó completamente su vida, Heidy Rojas y sus cuatro hermanos afrontan ahora el desafío de comenzar nuevamente sin la mujer que hasta entonces había sostenido a la familia.
