
Una ruptura sentimental que parecía ser solo un paso hacia nuevos comienzos se ha convertido en una fuente de conflicto para un ciudadano de Bonao.
Tras siete años de convivencia, la separación con su expareja no solo implicó distanciamiento emocional, sino también serias dificultades para recuperar los objetos personales acumulados durante ese tiempo.
El afectado relató que la vivienda que compartieron fue costeada entre ambos, pero al tomar la decisión de irse, se ha topado con la negativa rotunda de su expareja para permitirle sacar enseres domésticos y artículos con valor emocional.
Algunos de estos pertenecían a su madre fallecida, lo que ha intensificado su preocupación y frustración. Él afirma que la mujer, mayor que él y abuela, se opone firmemente a que él se lleve lo que considera suyo.
Según su testimonio, teme que estos bienes pasen a manos de terceros si ella permite que otra persona se instale en el hogar que compartían.
Esta situación lo ha llevado a hacer una solicitud pública de ayuda y respaldo, sin ánimo de provocar conflictos, sino buscando una salida pacífica que le permita cerrar este capítulo con dignidad y respeto por su historia.
El hombre ha instado a las autoridades de Bonao a intervenir en el caso para garantizar que se respeten sus derechos de propiedad. También pidió que la comunidad escuche su situación, esperando una respuesta que le permita dar un paso adelante sin obstáculos legales ni personales. Hasta ahora, no se han reportado acciones oficiales en torno al caso.
