
El 8 de abril, Engel Landolfi, esposo y mánager de Miriam Cruz, tenía planes para una noche en la discoteca Jet Set, donde más de doscientos asistentes fueron víctimas del colapso del techo. Sin embargo, un imprevisto doméstico lo alejó de ese destino fatal, salvándole la vida sin que lo supiera.
Mientras supervisaba una remodelación en su hogar, los técnicos rompieron accidentalmente una tubería principal, causando que el primer piso se inundara rápidamente.
Este contratiempo lo obligó a quedarse en casa y a cancelar su salida. “Dios nos libró de estar ahí”, comentó Landolfi, visiblemente aliviado, al recordar cómo una simple avería fue la que evitó que estuviera en el lugar del desastre.
Al principio, Engel se mostró molesto con los trabajadores, pero su perspectiva cambió radicalmente cuando, al enterarse de la tragedia en Jet Set, comprendió la magnitud de lo sucedido. «Cuando los vi llegar otra vez, le di un beso a uno en la mejilla y le dije: rompa lo que usted quiera, gracias a Dios», expresó entre risas nerviosas.
Este testimonio pone de manifiesto cómo, en ocasiones, las circunstancias más inesperadas pueden convertirse en un acto de salvación. Lo que parecía una simple inundación resultó ser la barrera que lo protegió de una tragedia que aún mantiene a muchas familias en luto.
