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El último adiós doña Mary Pérez Marranzini

10 de mayo de 2025
María Altagracia Pérez Pintado

El país despidió con profunda reverencia a una mujer cuya vida fue sinónimo de entrega y compasión. Bajo un ambiente de recogimiento, familiares, amigos, empleados y directivos de la Asociación Dominicana de Rehabilitación se reunieron para darle el último adiós.

La ceremonia se realizó en el Cementerio Puerta del Cielo, donde se destacó su legado al servicio de la dignidad humana y su dedicación a quienes enfrentan desafíos físicos y sociales.

Entre lágrimas y aplausos, su hijo Celso Marranzini tomó la palabra para agradecer el acompañamiento de todos y honrar la memoria de su madre. Conmovido, recordó el amor con el que ella se volcó a servir, especialmente a las personas con discapacidad.

Su historia comenzó en 1959, cuando el diagnóstico de polio a su hijo la inspiró a fundar una institución que hoy representa esperanza para miles. La Asociación Dominicana de Rehabilitación, formalizada en 1963, nació de esa motivación.

Durante la misa de cuerpo presente, el padre Eulogio evocó su fe, su humildad y su servicio desinteresado.

Invitó a seguir su ejemplo y pidió consuelo para los familiares. Muchos llevaron flores y notas escritas, mientras otros, respondiendo a su deseo, anunciaron donaciones a la institución que ella construyó con determinación. Fue un gesto de continuidad para una obra que marcó generaciones.

Doña Mary Pérez Marranzini falleció el 8 de mayo de 2025. Nacida el 20 de septiembre de 1926, su vida dejó huellas imborrables.

En palabras de la Asociación, “fue madre espiritual de generaciones, símbolo de solidaridad y faro moral para una nación agradecida”. Su presencia se apaga, pero su misión permanece viva en cada historia de superación que su legado sigue inspirando.