
Uno de los mayores símbolos de su éxito fue el impresionante penthouse de tres niveles que poseía en una exclusiva zona de Santo Domingo.
Una propiedad que ha dejado impactados a quienes han tenido la oportunidad de verla por dentro.
El primer nivel cuenta con una amplia sala de estar con ventanales panorámicos, comedor de lujo y una cocina moderna de diseño abierto.
El segundo nivel alberga habitaciones con baño privado, espacios de descanso y una oficina decorada con trofeos y recuerdos de su carrera deportiva.
Pero lo más impresionante está en el tercer nivel: una terraza con jacuzzi, área de BBQ, gimnasio privado y una vista privilegiada de toda la ciudad.
Un espacio donde Dotel solía compartir momentos con su familia y amigos más cercanos.
Cada rincón del penthouse refleja su personalidad: elegancia, calidez y pasión por la excelencia. Lejos de ser ostentoso, el lugar transmite armonía y buen gusto.
Esta propiedad no solo es parte de su legado material, sino también un recuerdo tangible de la vida que supo construir con esfuerzo, disciplina y amor por su familia.




