
Han pasado exactamente dos meses desde que ocurrió el desplome del techo en el centro nocturno Jet Set, y las reacciones siguen generando controversia. En esta ocasión, el padre Rogelio Cruz ha hecho públicas declaraciones en las que señala al empresario Antonio Espaillat como una figura protegida por personas con poder, a quienes atribuye una supuesta intención de encubrir lo que él considera uno de los episodios más dolorosos y silenciados de la historia reciente del país.
Desde el lugar donde ocurrió el suceso, el sacerdote se expresó con firmeza y sin rodeos: “Eso es bulto, todo mentira. Antonio Espaillat está protegido, y no solo eso, él es un testaferro. Que busquen a los verdaderos dueños”. Estas palabras generaron impacto entre los familiares de quienes ya no viven y los más de 150 que resultaron con lesiones. Según Rogelio Cruz, las familias ya han perdido toda expectativa de recibir una respuesta institucional coherente y justa.
Durante su intervención, comparó la justicia del país con una serpiente que solo ataca a quienes carecen de poder. “La justicia en República Dominicana es como una serpiente: solo muerde a los descalzos”, comentó, y agregó que si el caso involucrara a una persona sin conexiones políticas ni recursos, “ya estuviera procesado y posiblemente tras las rejas”. En cambio, asegura que en este caso todo se ha manejado con secretismo y protección desde niveles altos.
El video, difundido a través de redes sociales, también revela que la Procuraduría General aún no ha entregado el informe oficial prometido. Además, los restos del edificio, que inicialmente fueron trasladados por equivocación a Santiago, ya habrían sido analizados por expertos, aunque los resultados de esos análisis siguen sin hacerse públicos, lo que ha incrementado la incertidumbre entre la población.
Se recuerda también que Antonio Espaillat reconoció que el inmueble presentaba filtraciones desde el momento de su adquisición. A pesar de denuncias anteriores por el alto volumen del sonido y funcionamiento sin permisos actualizados, el lugar nunca fue cerrado. El padre Rogelio atribuye esta situación a la capacidad económica y la influencia mediática del empresario, destacando su relación con RCC Media.
Sobre el apoyo económico entregado a las familias, el sacerdote manifestó su inconformidad con los 30 mil pesos mensuales otorgados por el programa Supérate. Afirmó que “eso es un simple paliativo, un engaño para calmar los ánimos, cuando lo que se necesita es justicia real y reparación verdadera”. Incluso señaló que se entregó un “cariñito” especial a una madre sin una justificación legal clara, lo que, según él, alimenta la desconfianza.
Según lo expresado por el padre Rogelio, muchas de las familias ya no desean hablar con los medios por temor o agotamiento emocional. Asegura que sienten que “el sistema les ha fallado”. Para él, Antonio Espaillat debería responder civilmente y socialmente con su patrimonio. “Esto no se trata de compasión, se trata de justicia”, enfatizó.
El religioso concluyó su mensaje alertando que, si este caso termina sin consecuencias, podría provocar un deterioro institucional profundo. Hizo un llamado directo a fiscales, jueces y al presidente del país a no quedarse en silencio. Además, advirtió que si la atención mediática disminuye, “esto puede volver a repetirse, y no muy lejos”.
Las imágenes finales del video muestran a personas que siguen visitando el lugar del hecho, donde colocan flores y elevan plegarias por quienes ya no están. Mientras tanto, la incertidumbre persiste: no se ha aclarado quiénes eran realmente los propietarios del Jet Set ni por qué nadie ha ofrecido explicaciones claras hasta el momento.



