
Una noche cargada de sentimiento se vivió recientemente en Santiago, cuando la música se convirtió en un puente entre generaciones y memorias.
Durante una presentación especial, Alá Jazá ofreció un emotivo homenaje a Rubby Pérez, interpretando junto a su hijo la inolvidable canción “Volveré”, una de las más emblemáticas del repertorio del desaparecido artista.
Con una puesta en escena íntima, el cantante abrazó a su pequeño mientras lo guiaba en cada nota, creando un momento de ternura y conexión que conmovió profundamente al público.
La escena, cargada de simbolismo, no solo sirvió como tributo a una leyenda, sino también como una forma de transmitir el amor por el merengue a las nuevas generaciones.
Rubby Pérez, recordado por su poderosa voz y su influencia en todo el género, dejó una marca imborrable en artistas como Alá Jazá.
Interpretar “Volveré” en su honor fue más que un gesto musical: fue una declaración de respeto, un acto de gratitud y un compromiso de mantener vivo su legado.
El homenaje ha circulado ampliamente en redes sociales, donde los asistentes compartieron videos y mensajes resaltando la carga emocional del momento. Para muchos, fue una muestra clara de que la identidad dominicana y su música siguen latiendo fuerte, especialmente cuando se honra con amor, memoria y familia.

