
Una investigación que parecía haber quedado estancada cobró impulso esta semana con la imposición de un año de prisión preventiva a un nuevo sospechoso. En febrero de 2024, el cuerpo de una joven de 23 años fue hallado dentro de una alcantarilla ubicada en la Zona Franca Las Américas, en el área de la empresa Oscor Caribe.
El detenido fue identificado como Junior Lazarito Sánchez Martínez, quien fue arrestado en su casa el martes a las 7:00 a.m. y confesó haber cometido el crimen, según informó el fiscal Milcíades Guzmán.
Las acusaciones que pesan sobre el imputado incluyen homicidio voluntario, violación sexual, robo y asociación de malhechores, conforme a los artículos 265, 266, 295, 303, 304, 331, 379 y 381 del Código Penal. La madre del acusado, Carmen Luisa Martínez, aseguró que su hijo nunca había sido apresado, presentó 25 certificados del Infotep y negó que tuviera antecedentes.
Por su parte, el hermano de Junior denunció presiones psicológicas y falta de acceso para comunicarse con él. Un mensaje enviado a su esposa mediante WhatsApp reforzó su declaración de inocencia: “Te juro por mi hija que no soy un violador ni un asesino”.
Durante la primera fase del caso, otros dos hombres fueron detenidos. Se trató de un vigilante de la empresa y otro empleado que presentaban rasguños en diferentes partes del cuerpo, lesiones que el INACIF consideró curables en un plazo de hasta diez días.
A pesar de que ambos negaron haber tenido contacto con la víctima, varios compañeros señalaron actitudes inapropiadas previas al hecho. Una prenda con manchas y la cartera de la joven hallada en su lugar de trabajo formaron parte del expediente que en su momento no logró avanzar en el sistema judicial.
El informe forense reveló violencia sexual, lesiones internas y signos claros de homicidio. La necropsia, practicada al día siguiente de la autopsia, confirmó la causa de muerte.
La madre de la víctima agradeció que finalmente se reabriera el caso, mientras que la defensa del acusado insistió en que no se han mostrado pruebas físicas contundentes más allá de una confesión bajo circunstancias que consideran dudosas. El equipo de N Investiga cuestionó que evidencias claves hayan salido a la luz solo ahora, pese a haber estado siempre disponibles.
