
El asueto de Semana Santa en República Dominicana terminó con un saldo doloroso: cinco personas perdieron la vida en diversos escenarios marcados por la imprudencia y la falta de precaución, tanto en carreteras como en espacios recreativos.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) dio a conocer esta cifra en su boletín oficial, tras concluir el amplio operativo nacional realizado junto a más de 22 instituciones.
Uno de los episodios más conmovedores fue el de un niño de tan solo 8 años, identificado como Wilson Dovil, quien falleció por inmersión en circunstancias aún bajo investigación.
Este suceso ha despertado una oleada de preocupación sobre la necesidad urgente de reforzar la supervisión infantil en balnearios y cuerpos de agua durante los días de descanso.
A la tragedia del menor se suman cuatro muertes por accidentes de tránsito, todos ellos relacionados con el uso de motocicletas.
Las víctimas fueron Óscar Ernesto Acosta Minaya (26 años), Martín García de los Ángeles (30), Santo Julio Cabrera Toribio (32) y Ernesto Vallejo (22), quienes perdieron la vida en colisiones o derrapes en distintas provincias del país. Estos patrones viales reiteran un problema persistente que se agrava durante los días de alta circulación.
El informe advierte que, a pesar de los esfuerzos preventivos, persisten comportamientos riesgosos tanto en las calles como en zonas de recreo.
Las autoridades insisten en la importancia del uso del casco, el respeto a las normas de tránsito y la vigilancia en áreas acuáticas, especialmente en temporadas donde la movilidad se incrementa de forma significativa. La reflexión sobre estos hechos es urgente y necesaria.
