
Mientras se dirigía a su jornada laboral, el alcalde de Dajabón se topó con una escena que rápidamente se convirtió en tema de debate nacional: un grupo de menores de nacionalidad haitiana dormía en la glorieta del parque municipal Franco Bidó.
El video del momento en que él mismo los escoltaba se viralizó de inmediato, generando una ola de reacciones y cuestionamientos en redes sociales y medios de comunicación.
Según explicó el alcalde, la intervención no fue planeada, sino una decisión tomada sobre la marcha al presenciar la situación. Aclaró que actuó acompañado de su equipo de seguridad y aseguró que en ningún momento se vulneraron los derechos de los niños.
Detalló que los menores fueron entregados a Migración, trasladados a la unidad de CONANI del mismo recinto y, posteriormente, repatriados. Riverón insistió en que su proceder fue una respuesta a una problemática persistente y visible en espacios públicos del municipio.
Las críticas no se hicieron esperar. Sin embargo, el edil respondió con firmeza al considerar que, aunque su acción pudiera no haber sido la más ortodoxa, se trató de una medida urgente.
Recordó además que días antes, menores con perfiles similares habían sido mencionados en un caso de agresión sexual, lo que a su juicio subraya la necesidad de tomar medidas preventivas más severas.
El alcalde también anunció un ultimátum para las personas en condición migratoria irregular que residen en la zona, dándoles cinco días para abandonar el municipio, de lo contrario, advirtió que se realizarán operativos más intensos con respaldo de múltiples instituciones del Estado.
Defendió su exposición pública asegurando que los operativos no dependen solo de él, sino de un equipo que actúa constantemente, aunque su presencia tiende a atraer la atención mediática.
