
Santiago, República Dominicana – “Cuando el presidente me llamó, lo más lejos que yo tenía era que mi hijo estaba ahí”, expresó con voz firme el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, al confirmar públicamente que su hijo, Eduardo Guarionex Estrella Cruz, se encontraba entre las víctimas del trágico colapso en la discoteca Jet Set, ocurrido en la madrugada del martes 8 de abril en Santo Domingo.
El derrumbe del techo, durante una presentación artística del merenguero Rubby Pérez, ha dejado un saldo oficial de 221 fallecidos y cientos de heridos, convirtiéndose en una de las peores tragedias vividas por el país en las últimas décadas.
Los restos de Guarionex Estrella Cruz fueron expuestos hasta este viernes a las 10:00 de la mañana en la funeraria y cementerio Fuente de Luz, en Santiago, donde se celebró una misa de cuerpo presente antes de su sepelio. Durante más de 17 horas, desde la tarde del jueves, una fila constante de dolientes, amigos cercanos, familiares, dirigentes políticos, empresarios, miembros del gabinete y ciudadanos de distintas regiones acudieron al lugar para expresar sus condolencias a la familia Estrella Cruz.
El joven, quien también perdió a su esposa Alexandra Grullón en el mismo evento, fue descrito por su padre como un ser humano noble, responsable, de principios sólidos, maduro para su edad y profundamente cercano a su familia. “Me siento gratamente orgulloso del hijo que crie”, dijo Eduardo Estrella, destacando además que su hijo era su consejero personal y confidente, una voz que siempre estaba presente en sus decisiones más íntimas y complejas.
El acto fúnebre se desarrolló en medio de un ambiente cargado de pesar, respeto y solidaridad. Acompañaron a la familia en la ceremonia el presidente Luis Abinader, la primera dama Raquel Arbaje y la vicepresidenta Raquel Peña, quienes permanecieron junto a los Estrella Cruz en el último adiós. “Ahora hay que dar respuestas a qué pasó, por qué pasó y cómo pasó”, expresó el mandatario al salir de la capilla, reafirmando su compromiso con una investigación exhaustiva y transparente para esclarecer las causas del derrumbe.
A la funeraria también se dieron cita múltiples figuras del ámbito político nacional. El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico “Quique” Antún Batlle, calificó lo ocurrido como “un drama humano muy difícil de asimilar”, añadiendo que “nadie está preparado para despedir a un hijo”. El director del Intrant, Milton Morrison, recordó a Guarionex como un joven “brillante, discreto y siempre dispuesto a servir”, subrayando que esta pérdida debería impulsar a la sociedad a asumir su responsabilidad colectiva en temas de seguridad, fiscalización y prevención.
Por su parte, Bautista Rojas Gómez, alto dirigente de la Fuerza del Pueblo, se mostró profundamente afectado: “Eduardo es un amigo de décadas, un hombre íntegro, y su hijo heredó esa misma línea. Esto duele en lo más hondo del alma”. Otro miembro de esa organización, Radhamés Jiménez, también manifestó su consternación: “Este ha sido un acontecimiento aterrador que nos obliga a unirnos como nación. Hemos perdido demasiadas vidas valiosas”.
Desde Estados Unidos, el cónsul dominicano en Nueva York, Jesús “Chu” Vásquez, anunció que se están organizando actividades religiosas y de solidaridad en esa ciudad, donde reside una gran comunidad dominicana. “Este es un momento de mucho dolor. Estamos todos llamados a reflexionar sobre la vida y a buscar consuelo en la fe”, expresó.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, también elevó su voz de condolencia, destacando que Guarionex era “un joven con una proyección enorme, lleno de ideas, con una visión de país y de servicio que lo hacían especial”. Sus palabras se sumaron a una ola de homenajes que continuaban en redes sociales y medios de comunicación, reflejando el impacto emocional que su pérdida ha causado en la sociedad.
Durante la misa, el sacerdote oficiante pidió por el descanso eterno de Guarionex y de todas las víctimas de la tragedia del Jet Set, elevando plegarias por fortaleza espiritual para los familiares y por justicia en los procesos que se avecinan.

