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Doña Melba Segura de Grullón

22 de abril de 2025
Doña Melba Segura de Grullón

En medio de un profundo dolor, Melba Segura de Grullón evocaba con gran cariño a su hija, Alexandra Grullón, a quien describía como «una gotita de agua como su papá». Alexandra, su única hija, siempre fue el reflejo de los valores familiares y el orgullo más grande de su madre.

La relación que compartían era de admiración y respeto mutuo, especialmente porque Alexandra heredó el compromiso social que su padre había dejado como legado.

Desde joven, Alexandra asumió su papel en la fundación familiar con dedicación, siguiendo los pasos de su padre. Sin necesidad de instrucciones, ella se levantaba cada mañana con la firme intención de marcar la diferencia, trabajando incansablemente por su comunidad.

Melba la describía con cariño como «una tigra, pero un amor», destacando su capacidad de lucha y su generoso corazón.

Con principios sólidos y una personalidad noble, Alexandra se convirtió en un modelo a seguir. Para su madre, ver a su hija seguir las mismas costumbres, incluso la forma de comer, era como revivir a su padre, a quien había perdido. Melba veía en cada uno de esos gestos una muestra de la herencia que Alexandra llevaba consigo, no solo en lo tangible, sino en su esencia.

El triste evento que segó la vida de Alexandra en el colapso del centro de entretenimiento Jet Set dejó un vacío profundo en quienes la conocían.

Sin embargo, su legado continúa vivo en el trabajo social que tanto amaba. La memoria de Alexandra sigue siendo un testimonio de amor y responsabilidad, un reflejo de todo lo que su madre soñó para ella.