
Las esperadas medidas de coerción contra los implicados en el caso de la muerte de Ricardito volvieron a aplazarse, lo que ha generado inquietud en la población de San Francisco de Macorís.
Por segunda vez, el tribunal decidió posponer la audiencia, reprogramándola para el próximo viernes, sin que se establecieran públicamente las razones específicas del retraso.
En el proceso figuran Lilibeth Mendoza, apodada «Lili la Picúa», y Deivinson Torres, conocido como «38», quienes enfrentan acusaciones relacionadas con el asesinato de Ricardo Frías García.
El joven, conocido en la comunidad como Ricardito, falleció tras recibir varios disparos dentro de una cabaña turística, en un hecho que ha captado la atención pública por su aparente trasfondo de emboscada y traición.
Según la versión ofrecida por Torres, fue Mendoza quien lo llevó hasta el lugar del suceso con intenciones engañosas. Asegura que, al llegar, fue atacado por Ricardito y otros sujetos, pero que logró reaccionar, desencadenando el tiroteo en el que perdió la vida Frías García. Mendoza, por su parte, niega rotundamente cualquier vínculo con lo ocurrido y afirma no haber tenido participación en los hechos.
Las cámaras de seguridad del lugar captaron parte del incidente, y esos videos se consideran piezas claves dentro del expediente judicial.
A pesar de ello, aún no se han revelado detalles sobre lo que muestran ni sobre la identidad de los otros presuntos involucrados. Mientras tanto, la población se mantiene atenta al desarrollo de un caso que ha conmocionado a la comunidad y puesto bajo la lupa a sus protagonistas.
