
Tras la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, la justicia ha comenzado a tomar medidas en torno a quienes aprovecharon el caos para suplantar funciones oficiales.
Uno de los casos más controversiales es el de un hombre que se hizo pasar por miembro de la Policía Nacional, hecho por el cual la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional le impuso garantía económica, impedimento de salida y presentación periódica como medidas coercitivas.
El imputado, Rafael Rosario Mota, conocido como “El Foster”, fue detenido cuando portaba un carnet falso en plena vía pública, específicamente en la intersección de las avenidas Duarte y México, en San Carlos.
Según el Ministerio Público, representado por la fiscal Francisca Arias Patrocino, se encontraba en flagrancia y promovía en redes sociales una falsa identidad como rescatista, asegurando haber participado en los operativos tras el colapso del local.
La jueza Fátima Veloz rechazó imponer prisión preventiva, como solicitaba la fiscalía, y estableció una fianza de RD$200,000, a ser pagada mediante una aseguradora.
La defensa, dirigida por la abogada Yohanny Linares Rosario, alegó falta de pruebas suficientes, aunque aclaró que no apelará la decisión. Las autoridades confirmaron que Rosario Mota nunca ha pertenecido a la Policía Nacional, y que el carnet número 1091, con el que decía ser escolta de la Red Nacional Comunitaria (PNESCICC), no tiene validez legal.
El caso ha levantado fuertes críticas en redes sociales, en medio del luto nacional por las más de 200 personas fallecidas durante el colapso del Jet Set, y ha generado preocupación sobre el uso indebido de identificaciones falsas durante situaciones de emergencia, reavivando el debate sobre la necesidad de controles más estrictos para evitar la suplantación de funciones públicas.

