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Condenan a falso doctor que intentó huir tras procedimiento estético que terminó en tragedia

31 de julio de 2026

Un hombre que ejercía ilegalmente como médico fue condenado en Queens, Nueva York, a una pena de entre cinco y quince años de prisión, luego de admitir su responsabilidad en la muerte de una joven que se sometió a un procedimiento estético realizado sin autorización.

El sentenciado fue identificado como Felipe Hoyos-Foronda, quien se declaró culpable de homicidio involuntario por el fallecimiento de María Paz Peñaloza Cabrera, de 31 años. La intervención se llevó a cabo en una vivienda ubicada en Astoria, donde el hombre había acondicionado un espacio improvisado para realizar procedimientos médicos.

De acuerdo con la acusación, la joven presentó una grave reacción a la anestesia utilizada durante la operación. Tras no poder estabilizarla, Hoyos-Foronda abandonó el lugar y se dirigió al aeropuerto John F. Kennedy, donde fue arrestado horas más tarde mientras se preparaba para abordar un vuelo con destino a Colombia.

Mientras el acusado se encontraba en el aeropuerto, María Paz atravesaba una intoxicación severa por lidocaína, una complicación que puede provocar convulsiones, alteraciones cardíacas y dificultades respiratorias. La joven permaneció hospitalizada durante dos semanas, conectada a equipos médicos, hasta que finalmente perdió la vida.

Peñaloza Cabrera había acudido al hombre con la intención de retirarse un implante de glúteos que anteriormente le había causado problemas de salud. Sin embargo, el procedimiento terminó convirtiéndose en una tragedia que dejó a un niño sin su madre y a una familia completamente devastada.

Durante la audiencia de sentencia, el esposo de la víctima, Theodore Paloumbas, habló ante el tribunal sobre el dolor que enfrenta desde la muerte de su esposa. Explicó que ahora debe criar solo al hijo de ambos, mientras intenta sobrellevar una pérdida que cambió por completo el rumbo de su familia.

El viudo señaló que piensa constantemente en la vida que pudieron haber construido juntos y en todos los momentos que María Paz ya no podrá compartir con su hijo. También reconoció que ninguna condena podrá devolverle a su esposa ni reparar el futuro que le fue arrebatado.

Familiares de la joven estuvieron presentes durante la audiencia y observaron el momento en que Hoyos-Foronda recibió la sentencia. El acusado tuvo la oportunidad de dirigirse al tribunal antes de conocerse la pena, pero decidió permanecer en silencio.

Como parte de la investigación, las autoridades revisaron el vehículo del condenado y encontraron varios objetos relacionados con su práctica clandestina, incluyendo jeringas usadas, un frasco vacío de lidocaína y recipientes de medicamentos y hormonas.

La fiscal de distrito de Queens, Melinda Katz, afirmó que Hoyos-Foronda no poseía ninguna licencia para ejercer como médico ni como cirujano y que sus acciones terminaron costándole la vida a una joven madre.

Aunque la sentencia no puede revertir lo ocurrido, las autoridades esperan que la decisión judicial brinde al menos una medida de consuelo a los seres queridos de María Paz.

El caso vuelve a poner en el centro de la atención los riesgos de los procedimientos estéticos clandestinos, especialmente aquellos realizados por personas sin preparación ni autorización, una práctica que continúa poniendo vidas en peligro dentro de distintas comunidades.