
Santo Domingo, República Dominicana – Entre recuerdos de infancia, semanas de esperanza dentro de un hospital y una despedida que la familia nunca imaginó enfrentar, Catherine Altagracia Tronilo, identificada por reportes como madrastra de Emmanuel Contreras Medina, pidió que se esclarezca completamente lo ocurrido con el joven de 23 años.
Durante las honras fúnebres, la mujer recordó que, aunque no era la madre biológica de Emmanuel, estuvo presente en su vida desde que era un niño y aseguró que lo acompañó y quiso como a un hijo.
“Yo no seré su mamá, pero soy la mujer que estuvo con él”, expresó al recordar los años compartidos.
Según su testimonio, comenzó a formar parte de la vida de Emmanuel cuando él tenía aproximadamente ocho o nueve años.
Desde entonces, explicó, desarrollaron una relación marcada por el cariño y el respeto.
Tronilo describió a Emmanuel como un joven tranquilo, respetuoso, cariñoso y concentrado en sus estudios, una descripción que coincide con la ofrecida públicamente por su padre, Hugo Contreras, quien anteriormente había resaltado que su hijo estudiaba, trabajaba y no acostumbraba involucrarse en conflictos.
Más de dos meses esperando que regresara a casa
La madrastra también recordó una de las etapas más difíciles para toda la familia: la prolongada hospitalización de Emmanuel.
El joven permaneció en condición crítica después de la agr3sión sufrida el 1 de julio de 2026 en Los Praditos, Distrito Nacional.
Su familia había explicado que Emmanuel acudió al lugar después de contactar mediante Facebook Marketplace a una persona para adquirir un teléfono celular anunciado en internet. El encuentro terminó en una agr3sión que le ocasionó graves l3siones.
Durante aproximadamente dos meses, sus familiares permanecieron pendientes de cualquier señal de recuperación.
Según el relato de Tronilo, hubo momentos en los que Emmanuel comenzó a mostrar pequeñas reacciones y parecía reconocer las voces de algunas de las personas más cercanas a él, entre ellas su padre, su hermana y su madrastra.
La esperanza permaneció hasta los últimos días.
Emmanuel finalmente f4lleció después de permanecer más de dos meses hospitalizado, convirtiendo aquella espera por su recuperación en una dolorosa despedida.
Su hermana también se convirtió en una voz de la familia
Durante las semanas posteriores a lo ocurrido, Rosa Elena Contreras Medina, hermana de Emmanuel, fue una de las personas que públicamente reclamó respuestas y pidió que el caso no quedara impune.
Su padre, Hugo Contreras, también había solicitado justicia cuando Emmanuel todavía luchaba por recuperarse.
La familia insiste en que las investigaciones deben reconstruir completamente lo sucedido aquel 1 de julio y establecer individualmente la responsabilidad de cada persona que las evidencias puedan vincular con la agr3sión.
Un primo le hizo una promesa en el camposanto
Otro de los momentos más conmovedores de la despedida ocurrió en el cementerio.
Un primo de Emmanuel, cuyo nombre no ha podido ser confirmado públicamente de manera fiable, se acercó para dedicarle unas últimas palabras.
El joven recordó los proyectos que ambos habían conversado y aseguró que intentará hacer realidad aquellos planes que soñaban cumplir juntos.
También prometió mantenerse fuerte en memoria de Emmanuel.
La escena reflejó otra dimensión de la pérdida: además de hijo y hermano, Emmanuel era un joven que compartía proyectos y planes de futuro con otros integrantes de su familia.
La investigación continúa
El caso se encuentra actualmente bajo investigación de las autoridades dominicanas.
Lenin Jhericop Núñez de León ha sido señalado como uno de los presuntos involucrados en los hechos y se encuentra sometido al proceso correspondiente. Su responsabilidad definitiva deberá ser establecida por un tribunal conforme a las evidencias presentadas.
La familia ha pedido que las investigaciones no se detengan en una sola persona si las pruebas establecen que existieron otros participantes.
En medio de ese reclamo, Catherine Altagracia Tronilo también dejó un mensaje dirigido a otras familias dominicanas.
Pidió especialmente a padres y madres orientar a sus hijos sobre los riesgos de acudir solos a encuentros organizados mediante plataformas digitales con personas desconocidas.
Para ella, detrás del expediente judicial existe una historia mucho más personal.
Es la historia del niño que conoció cuando tenía alrededor de ocho o nueve años, del joven al que vio crecer y de la persona a la que acompañó durante sus últimas semanas en el hospital.
Para Hugo Contreras, Rosa Elena Contreras Medina, Catherine Altagracia Tronilo y los demás seres queridos de Emmanuel, el reclamo continúa siendo el mismo:
conocer toda la verdad sobre lo ocurrido y que cada persona cuya responsabilidad pueda demostrarse responda ante la justicia.


