
Un caso que ha causado revuelo en Navarrete volvió a poner en el centro de atención la vulnerabilidad de algunos comercios ante delitos cometidos desde adentro.
En una tienda de tecnología del municipio, se descubrió que uno de sus propios empleados habría llevado a cabo un robo de gran magnitud: un total de 83 teléfonos móviles desaparecieron sin dejar rastro visible en junio de 2024.
Las autoridades actuaron tras recopilar información clave mediante labores de inteligencia. Fue entonces cuando se logró ubicar y detener a Carlos Manuel Bernard Rosario, de 23 años, quien trabajaba en el establecimiento en el momento del hecho.
La operación fue ejecutada por agentes del Dicrim con apoyo de la Policía Preventiva, en cumplimiento de la orden judicial No. 2024-AJ0024052.
Al ser interrogado, el joven no dudó en confesar su implicación directa en el robo, según confirmaron los agentes que manejan la investigación.
La admisión se produjo durante las diligencias iniciales tras su captura, y dejó claro que el delito fue cometido mientras aún formaba parte del personal del negocio afectado.
Aunque aún se desconoce si actuó en complicidad con otros o si los dispositivos fueron recuperados, el caso ya fue puesto en manos del Ministerio Público.
Las autoridades aseguraron que continuarán profundizando en los hechos, mientras reafirmaban su compromiso de enfrentar los delitos que afectan tanto al comercio como a la confianza en los espacios laborales.
