
La herencia del reconocido dirigente político Amable Aristy Castro ha desatado una profunda disputa familiar que ha trascendido lo privado para convertirse en un conflicto legal de gran magnitud.
Esta situación afecta tanto las relaciones personales como el manejo económico de los bienes que dejó el fallecido líder reformista en La Altagracia, República Dominicana.
Amable Miguel Aristy Cedeño, hijo del extinto político, denunció que sus cuatro hermanos lo han excluido deliberadamente, quedándose con el control absoluto de las propiedades y empresas familiares.
Asegura haber sido apartado de la administración de las estaciones de combustible que gestionaba y de la vida familiar, situación que lo llevó a presentar dos demandas legales: una para la partición formal de la herencia y otra para exigir una rendición de cuentas clara sobre los movimientos financieros desde la muerte de su padre.
El joven también denunció que se le impide cualquier contacto con su madre, Andrea Cedeño, a quien sus propios hermanos mantienen alejada, sin permitirle llamadas ni mensajes.
Esta situación, que describe como inhumana, agrava el conflicto familiar y añade un componente emocional a la lucha por los derechos patrimoniales. La crisis se ha vuelto cada vez más tensa desde el fallecimiento del exsenador, figura clave del reformismo dominicano.
Con los procesos judiciales en curso, la familia está obligada a presentar toda la documentación financiera y administrativa relacionada con las empresas heredadas. El tribunal deberá analizar estos informes para resolver la disputa y garantizar que los derechos de todos los herederos, incluido Amable Miguel, sean respetados de manera equitativa.
